
Ahora que estamos en verano, tenemos fiestas en la mayoría de pueblos y podemos ver a los reyes de la farándula, trileros, vendedores de licores, señoras con bigote, feriantes variados, tops-manta de cualquier cosa , vendedores de ilusiones, trovadores nocturnos de la calle y de la vida, y otra fauna similar………me he querido fijar en una manifestación curiosa que son los Mercados Medievales. Esas zonas de los pueblos que por varios días se transforman en el Medievo y donde podemos intentar meternos en la vida cotidiana de esa época.
Empiezas tu recorrido por la vía adoquinada donde los carruajes chirrían y tropiezan con los cantos rodados que sobresalen de ella, te encuentras a trovadores intentando ganar los favores de una graciosa manceba mientras cantan a sus oídos leyendas de tierras lejanas por conquistar. Pasas junto al puesto de los forjadores de espadas y descubres que el acero Toledano va impregnado en los mandobles de los grandes caballeros que cruzaban lejanas tierras para conquistar la tierra santa. Allí “duermen” cimitarras de guerreros de lejanas tierras hoy vendidas como trofeos en la plaza. TB. descansan viejas dagas y hachas mas toscas con inscripciones en gaélico que hablan de fuerzas mitológicas que acompañaban al guerrero que las empuñaba.
Un mercader medio-ciego vende en su puesto alhajas traídas de extraños países con cruces paganas que marcan la buena ventura de quien las lleva. Habla de extraños conjuros que dejaron sus ojos cerrados a la luz del sol y de mundos de tinieblas que caen sobre el que no escucha la llamada del más allá y cree conocerlo todo.
En el puesto de al lado, una vieja prepara ungüentos que curan las fiebres de los habitantes de la ciudad amurallada mientras vende remedios curativos contra los problemas digestivos. Mas allá se encuentra el puesto del carnicero que obsequia a los viandantes con lomo, chorizo, manteca y panceta mientras amenizan los nobles el paso celebrando con vasos de cobre llenos de vino afrutado de la cosecha de este año.
Un carromato pasa a nuestro lado y se detiene con una dama engalanada a la que todos descubren por ser la noble dama cortesana, en edad ya casadera y que busca desposarse en el torneo medieval que se celebrará al alba. Cuentan que juró celibato en la misma roca donde quedo clavada la espada del Rey Arturo.
Ves volar halcones sobre tu cabeza, zíngaros con pendones militares, gaiteros, juglares, puestos que venden chorizo hervido agasajado con caldos afrutados de toda la península, puestos con collares diversos, marroquinería, empanadas de todo tipo, puestos con cinturones, telas, ungüentos y oyes a lo lejos……… Pasen ustedes papis que traigo un mojito con licor de cachaza que quita el hipo!!!
Entonces abres los ojos y descubres a tu paso que el trovador lleva una fender stratocaster, que las gafas del ciego son unas RayBan, que la vendedora de ungüentos tb vende fajas adelgazantes, que el carnicero lleva un rolex y que en el puesto de las espadas venden los cuchillos de la tele que lo cortan todo.
Entonces caes que el Medievo debía ser tan parecido a nuestros tiempos y piensas que la sociedad no difiere mucho de la de aquella época y te preguntas
Empiezas tu recorrido por la vía adoquinada donde los carruajes chirrían y tropiezan con los cantos rodados que sobresalen de ella, te encuentras a trovadores intentando ganar los favores de una graciosa manceba mientras cantan a sus oídos leyendas de tierras lejanas por conquistar. Pasas junto al puesto de los forjadores de espadas y descubres que el acero Toledano va impregnado en los mandobles de los grandes caballeros que cruzaban lejanas tierras para conquistar la tierra santa. Allí “duermen” cimitarras de guerreros de lejanas tierras hoy vendidas como trofeos en la plaza. TB. descansan viejas dagas y hachas mas toscas con inscripciones en gaélico que hablan de fuerzas mitológicas que acompañaban al guerrero que las empuñaba.
Un mercader medio-ciego vende en su puesto alhajas traídas de extraños países con cruces paganas que marcan la buena ventura de quien las lleva. Habla de extraños conjuros que dejaron sus ojos cerrados a la luz del sol y de mundos de tinieblas que caen sobre el que no escucha la llamada del más allá y cree conocerlo todo.
En el puesto de al lado, una vieja prepara ungüentos que curan las fiebres de los habitantes de la ciudad amurallada mientras vende remedios curativos contra los problemas digestivos. Mas allá se encuentra el puesto del carnicero que obsequia a los viandantes con lomo, chorizo, manteca y panceta mientras amenizan los nobles el paso celebrando con vasos de cobre llenos de vino afrutado de la cosecha de este año.
Un carromato pasa a nuestro lado y se detiene con una dama engalanada a la que todos descubren por ser la noble dama cortesana, en edad ya casadera y que busca desposarse en el torneo medieval que se celebrará al alba. Cuentan que juró celibato en la misma roca donde quedo clavada la espada del Rey Arturo.
Ves volar halcones sobre tu cabeza, zíngaros con pendones militares, gaiteros, juglares, puestos que venden chorizo hervido agasajado con caldos afrutados de toda la península, puestos con collares diversos, marroquinería, empanadas de todo tipo, puestos con cinturones, telas, ungüentos y oyes a lo lejos……… Pasen ustedes papis que traigo un mojito con licor de cachaza que quita el hipo!!!
Entonces abres los ojos y descubres a tu paso que el trovador lleva una fender stratocaster, que las gafas del ciego son unas RayBan, que la vendedora de ungüentos tb vende fajas adelgazantes, que el carnicero lleva un rolex y que en el puesto de las espadas venden los cuchillos de la tele que lo cortan todo.
Entonces caes que el Medievo debía ser tan parecido a nuestros tiempos y piensas que la sociedad no difiere mucho de la de aquella época y te preguntas
¿Porque es necesario disfrazarse cuando la sociedad ha cambiado tan poco?

3 comentarios:
La verdad es que son unos mercados donde encontrar de todo. Tambien he de decir que con eso de ser medieval, se pasan un poco con los precios.
A mi me gustan y sobretodo me gusta el ambientillo que hay en ellos.
Saludos
Uno de tu pueblo
Hola majo
Es curioso ver como nos divierte imaginar ser personajes de otras épocas y nos gusta ver estos expectaculos.
Puedes encontrar de todo hasta la cubana del mojito :) De todos espero que sigan poniendolos.
Coincido con el comentario anterior en que son un poco (mejor bastante) caros
Ondo pasa..
El de mi pueblo,
La verdad es que el mercado medieval del Portugalete se está convirtiendo en una peluqueria porque meten cada peinada :)
Por lo demás a mi tb. me gustan bastante estos eventos de Kamelot con Txapela.
Salu2
Luisito majo,
Lo dicho, saca duros cuando vayas a por empanada medieval sino no comes ni la envoltura:O)
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