miércoles 30 de septiembre de 2009

El monstruo de los Arandanos


Cuentan que hace bastantes años vivía un campesino que recolectaba arándanos. No se sabe el cómo ni el porqué pero recolectando esta fruta había amasado una gran riqueza y en todo el país era conocido por ser tan rico y avaro como mala persona.

Nadie podía acercarse al campo donde crecían sus arándanos, ni siquiera su familia. Había amenazado a su mujer y a sus dos pequeños hijos de 5 y 7 años con que si se acercaban al campo de arándanos de noche (que era cuando crecían), un terrible monstruo les atacaría y nadie podría salvarlos. Su mujer vivía presa del miedo pero prefería aceptar sus órdenes debido a las comodidades que su marido le proporcionaba por la condición económica que tenia.

Los dos niños también tenían miedo pero cada noche antes de acostarse pensaban en salir al campo de los arándanos para poder ver al monstruo que protegía los arándanos.

Pasaron años hasta que por fin uno de ellos decidió salir de noche al campo maldito.

Su corazón bombeaba sangre a borbotones, era tal su miedo que en varias ocasiones pensó volverse atrás (¿acaso no era más seguro seguir en la cama que desafiar su suerte en ese campo de arándanos?). Pero pensó que su curiosidad era mayor que su miedo y que la única forma de saber si ese monstruo existía era tocarlo con las manos. Siguió avanzando y en el fondo del campo vio una pequeña luz y se preguntó ¿no es raro que un monstruo encienda una luz en medio de la nada? Siguió acercándose, se fue tranquilizando sabedor que ese monstruo no existía y su sorpresa fue mayúscula cuando encontró a su padre y a dos personas extrañas contando un fajo de billetes que sacaban de una caja.

¿Qué haces papa? Le dijo.
No te he dicho que no te acerques al campo de noche, no sabes la maldición que caerá sobre ti, no eres consciente de lo que te pasará.
No veo ningún monstruo pero ¿que hacéis aquí y porque sacáis ese dinero? ¿Quiénes son estos hombres?.

El granjero cogió al niño, lo llevo a casa y lo metió en la cama y le dijo que no debería haber ido al campo pero que se alegraba de que hubiera sido capaz de desafiar al monstruo de los arándanos. El granjero esa misma noche abandonó a su familia y sus tierras. Al de poco fue acusado de varios delitos relacionados con robo y falsificación de billetes.

El video de arriba de unos arandanos muy buenos que ambientan muy bien esta historia.

6 comentarios:

Luis dijo...

Muy bueno tio. Te falta la moraleja como en todos los cuentos.

Luis

David Jimenez Esteban dijo...

Moraleja: Ciudad extremeña de la provincia de Cáceres situada en la sierra de Gata, a 261 m. de altitud. En la localidad cercanias se cultiban plantaciones de Frambuesa, Fresa, Madroño, Grosella, Mora, Higo, y por supuesto ARANDANO, que es muy común por la zona de la sierra de Gata. Hace años hubo incluso una plantación de opio de fue desmantelada. Por lo tanto, ya sabemos sobre este susodicho Señor, de donde era, donde vivia, y los chachullos que tenia. Todo un mounstro.

Moraleja: Todo se termina sabiendo...

lidia dijo...

jaja, muy bueno David...

Qué ricos los arándanos...aunque no tengan moraleja o sí.
¿Por qué la gran mayoría de las personas que conozco, cuando han abierto un negocio y les ha ido bien, se han vuelto, sí...monstruosas? El tener éxito, no tiene por qué volverte avaro, ni egoísta, ni creído ni na...no tiene, en definitiva, por qué apartarte de las cosas que quieres...no?

Un besito, Gorka.

Gorka Murcia dijo...

Luis majo,

La moraleja es sencilla: Si algo te da miedo, hazlo. Es la unica forma de superarlo.

David:

Vaya historias que me cuentas tio :) La sierra de gata.... Ya me dirás como va esa historia.

Lidia:

No todo el mundo que abre un negocio es tan avaro pero si lo mirasz friamente una de las mejores formas de hacerse rico, desgraciadamente es robar o hacer algo ilegal. Ojala la gente se dedicara a otros menesteres.

Un beso.

PD: No os he contestado antes porque como todos los mortales me merecia unos dias de vacaciones :)

Saludos

Anónimo dijo...

¿cómo que te merecías unos días de vacaciones???? ¿Cómo que "como todos los mortales????" ¡Mucho morro es lo que hay!!!

Es una curiosa historia, esa del que siembra miedo para ahuyentar a los intrusos... o para proteger a los hijos de meterse en líos de mayores...o...
¿Qué tal son las cruces de las dulces tierras de Erin?
er sicoterrapeuta

Gorka Murcia dijo...

Eres un fenomeno aleman por lo que veo... tio. Jajajajaja

Bonitas tierras donde se pone el sol alla por el norte y no por el este (o eso dicen)

Todo el mundo se merece un descanso, incluso Dios paró un día :). Y yo no iba a ser menos.

PD: Voy a empezar a ganarme la vida como tu un dia de estos, trabajo no me va a faltar :)
Un abrazo